99 cosas que he aprendido de El Rocío 2014


  1. La sensación que sientes cuando te despierta el del tamboril después de una larga noche de cante y agua con misterio es similar a la de que te suenen a la vez cinco millones de alarmas en tu habitación. 
  2. Sobre todo porque él se encarga de tocar bastante cerca de tu tienda de campaña o carriola. 
  3. Cuando durante el camino duermes en una tienda de campaña, te gustaría trasladarte a la época de lluvia de estrellas. 
  4. Cambiarte dentro de la tienda tendría que ser disciplina olímpica. 
  5. Dormir con la flor puesta tiene un pase, pero eso de dejarte el romero en la coleta... 
  6. Las tiendas de campaña deberían de ser de usar y tirar. A esas horas no te acuerdas del vídeo tutorial de la Quechua que con tanto esmero has visto antes de emprender el camino. 
  7. Un traje de flamenca nunca está lo suficientemente manchado si todavía se divisa el estampado. 
  8. En nosotros, el nivel de suciedad de la ropa se divisa en el filo del cuello de la camisa y los puños. 
  9. El pañuelo rociero de los hombres se ha inventado para disimular, estratégicamente, este asunto con los cuellos de la camisa. 
  10. Con la primera tostada te juras no comer hasta las tres de la tarde, pero llega el momento, a las diez de la mañana, en el que te ofrecen un botellín. Y SE ABRE LA VEDA. 
  11. Colocarse en el centro de la carriola es la mejor estrategia después del "nominator", con las lentejas, de Pepe en Gran Hermano.
  12. Eso sí, no te coloques al lado del congelador si no quieres ser el nombre más repetido de la jornada. 
  13. El "voy a probar esta tortilla" de las doce de la mañana significa que ese día vas a terminar con una buena dosis de cólico. 
  14. Ojalá destruir, con la mirada, el papel que envuelve el jamón y otros superpoderes que te gustaría tener durante esa semana. 
  15. Dime qué jamón llevas durante el camino y te diré quién eres. (En mi carriola era de categoría, por supuesto). 
  16. Las gambas son como el mando de la Virgen, todo el mundo quiere palparlas. Nunca hay demasiado platos en la mesa. 
  17. Entre gamba y gamba deberías coger una rodaja de caña de lomo y un pico. PARA DISIMULAR. 
  18. En El Rocío no hay postre. Hay más filetes empanados. 
  19. Se rumorea que con el polvo del camino, los filetes empanados tienden a reproducirse. Esa bandeja nunca se acaba. 
  20. Si hay que bajarse de la carriola se baja, pero bajar para nada es tontería. 
  21. Claro que con la cerveza y el rebujito te bajarás una media de 376 veces por jornada. 
  22. Ser amigo del que lleva el coche o el tractor te ayuda bastante en estas situaciones. 
  23. Si le caes mal podrá arranchar mientras estás subiendo. 
  24. O acelerar y dejarte a cincuenta números de tu carriola. 
  25. Para ello es muy importante que previamente tú hayas ofrecido botellines como si de una cabalgata de Reyes se tratase. 
  26. Si esto no ha ocurrido, siempre te quedará mirar con ojos de gatito triste a los que están cantando y bebiendo. 
  27. O mejor simular un desmayo y que te inviten a subir con ellos. 
  28. Nunca se sabe demasiadas sevillanas. 
  29. Si tu sevillana termina con "Virgen del Rocío" te llevarás aplausos y muchos "Olés". 
  30. Muy populares entre el público que te acompaña son las sevillanas dedicadas a la hermandad con la que vas. 
  31. Cantarle a Triana yendo con Málaga La Caleta no tiene mucho sentido. 
  32. Las sevillanas lentas despistan al de la pandereta y la caja. 
  33. Cuando te pase esto coge el botellín y simula que tenías demasiada ser como para parar. 
  34. Mezclar sevillanas con rumbas está bien, pero cuando metes entre una y otra una canción de reggaeton es que estás demasiado perjudicado. Ha llegado la hora de parar.
  35. Cantar sevillanas rocieras teniendo como protagonista a la virgen Macarena, la Esperanza de Triana o el Gran Poder hará que tus amigos te consideren un gurú y coolhunter. Prepárate para cantarlas una media de dos mil veces más. 
  36. El que toca la caja lleva el arte en las venas. Arrímate a él. 
  37. Cuando llegas a la parada tienes que jugar a correr y coger buen sitio para tu tienda. Todo muy divertido. 
  38. Sobre todo cuando casi te pisan los caballos y cuando casi mueres atropellado por un tractor. 
  39. La gente no se lava los pies con cerveza ni cocacola, la divina era única. 
  40. Ir con Pilas y no encontrarte a Pepi Valladares no es lo mismo. 
  41. Los que están más cercas del "simpecao" son como vivir en el centro. 
  42. En la periferia están los más ordinarios y ruidosos, pero eso te coloca en mejor situación para perderte por Doñana. 
  43. Ir "al servicio" pensando en que vas a ser mordido por un lince es un pensamiento muy bonito. 
  44. Si te has alejado mucho de la luz que no te extrañe caerte. 
  45. Si alguien te ve di que creías que eran las doces y que le estabas rezando a la virgen. 
  46. No tienes hambre, no te entra nada más por ese cuerpo después de todo el día, pero ahí no se quedan esos montaditos de filete recién hechos con roquefort. 
  47. Una copa más, un ibuprofeno menos. 
  48. Todo el mundo te habla de la vitamina B12 de la resaca pero sin embargo nadie te ofrece. 
  49. Podríamos decir que esto está más cotizado que las gambas. 
  50. Como dice la sevillana: una noche en el camino (y mi posterior B12) yo no la cambio por na'. 
  51. Las flamencas con gafas son lo más.
  52. Sobre todo cuando a las gafas se le suma una batamanta o un nórdico por los hombros a las ocho de la mañana. 
  53. Las toallas a modo mantoncillo están como última opción. 
  54. Cruzar el Quema o el Alholí es motivo suficiente para encender tu móvil, hacerte una foto y subirla a tus catorce redes sociales. 
  55. Cuando se te queda atascada la carriola y tienes que bajarte para que te remolquen no es tan divertido. 
  56. Si alguien quiere una foto dile que te has dejado el móvil arriba. 
  57. Llegar a El Rocío, mirarte en un espejo y creer que la Virgen se ha cobrado su primer milagro. Eres rubio. 
  58. Tocarte el pelo y descubrir que es una nueva hazaña del famoso polvo del camino. 
  59. Descubrir que ahora eres moreno y decir para tus adentros "ojalá este moreno en la Feria de Sevilla". 
  60. La primera siesta en la casa jamás podrá ser cortada a menos que Falete haya decidido ir a cantar a tu casa. 
  61. Despertar a alguien en El Rocío esta más mal que despertar a un noctámbulo. 
  62. Si no tienes chanclas, siempre podrás innovar y bajar con bermudas y botos. 
  63. Que te toque el agua fría en la ducha y seguir porque "otra penitencia más no viene mal". 
  64. Parar  a la tercera vez que te das con el champú por cuestión de ahorro, pero no porque no deje de salir el agua negra de tu pelo. 
  65. Salir en pijama de tu cuarto y encontrarte en el salón a 60 personas que no has visto en tu vida choca. 
  66. Si has pagado no te importa, si vas de invitado es más humillante que volver a casa a las diez de la mañana con la camisa llena de copas. 
  67. Beber sabiendo que tienes que superar el precio que has pagado por noche. 
  68. Cuando visitas la ermita y le están cantado una salve es señal de que le has caído bien a la virgen. Y DE QUE HAY QUE VOLVER. 
  69. Pasearte en coche de caballo siempre es bien. Sobre todo si tu casa está en la última casa de El Rocío. 
  70. Que alguien te diga la calle y número de su casa para invitarte y que no sea la de un nombre de un torero te hace sentir que no, que no estás en la feria. 
  71. Tú siéntete como en tu casa y colócate cerca del plato de ensaladilla. 
  72. A esas casa hay que ir con un grado medio de colocación del mantoncillo. Da igual que no te conozca, alguna mujer te dirá que se lo ajustes bien a los hombros. 
  73. Si tiene los hombros quemados, es una rociera de pro. Si no, es una de fin de semana. 
  74. El broche es el complemento más preciado entre las flamencas. 
  75. La arruga de las camisas es el complemento de los hombres. 
  76. Camisas sin costura para poder darles la vuelta. Ojalá. 
  77. Ir a casas donde está tocando un grupo de flamenco significa esperar más para pedirle tu copa al camarero. No te hace mucha gracia. 
  78. Que sea la tuya y querer dormirte mientras ellos están cantando tampoco te la hará. 
  79. Que se pare toda la fiesta, las copas y el baile para rezarle una salve a la virgen es señal de que no todo es cachondeo. Cualquier sorbo a la ginebra estará condenado. 
  80. Salir de tu casa a las seis de la mañana, para continuar con la fiesta, no es una locura. 
  81. Eso sí, andar por esas calles, en tu situación, será toda una odisea. 
  82. Los botos y esa arena de playa no se llevan nada bien pero no es nada ético despertar al cochero para que enganche a los caballos a esa hora. 
  83. Esas vueltas a casa pensando en que si durante esa semana hubiera un McDonald lo petaba. 
  84. Eso sí, un McDonald con rebujito y botellines. 
  85. Que llegue el domingo y tú ya tengas todas las camisas con manchas de alcohol. 
  86. Y los pantalones con barro. Ojalá hubiera un Zara. 
  87. Que te pregunten si haces el camino de vuelta y contestar que no, que tienes exámenes. Pero no vas a estudiar, Y LO SABES. 
  88. En la conversación de la comida del domingo se fragua el próximo Rocío. 
  89. El "esto el año que viene no me pasa" es la frase más repetida junto al "ya se está acabando".  
  90. Yo no duermo siesta que hay que aprovechar los últimos momentos. 
  91. Ser tan amigo del camarero a estas alturas de la semana que lo invitas a la boda de tu hija en septiembre. 
  92. Eso no es malo, lo malo es que te llame en agosto diciendo que aún no le ha llegado la invitación y que viene con su mujer sus tres hijos y respectivas novias. 
  93. Hablar de lo que ha pasado en Sálvame durante la semana o de la separación de Antonio Banderas hará que te ganes tres o cuatro miradas asesinas. 
  94. Felicitar a la dueña de la casa por la comida y que desde lejos te mire la cocinera con ganas de envenenarte con la próxima paella. 
  95. Ver a Fran Rivera y justo después ver a Chabelita y pensar en todas las conexiones posibles entre ambos. 
  96. Ver a Alberto Isla llevando los macutos mientras ella camina con libertad y entenderlo todo. 
  97. Tener un buen sitio en tu casa para ver pasar a la virgen es como tener un palco en la mejor revirá a la salida de la catedral de Sevilla. 
  98. No te asustes si has empezado al lado de la ermita y terminas casi cayéndote en las marismas. 
  99. Pero sobre todo, sobre todo, lo que he aprendido de este Rocío 2014 es que quiero volver todos los años de mi vida. 

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